Sé que BME solicita que en cada entrada se hable de una única modificación corporal, pero creo que esta comparativa es bastante ilustrativa y vale la pena, puesto que se refiere a 2 métodos para lograr un mismo resultado en un mismo modelo (ambos muy satisfactorios, por cierto).
At A Glance Author ANKTSUNAMUNH Contact ANKTSUNAMUNH@bme.anon When A month ago Artist (1 y 2) Jesús "BUCK" Olivares + (3) "POLO" Studio (1 y 2) ApocalypsisShop + (3) TodoRock Location Toluca, México Me referiré como (1) y (2) a dos PA's practicados hace más de un año con una técnica "a la viva México" por mi amigo y artista "BUCK", y como (3) a un PA practicado de manera completamente ortodoxa hace un mes por otro artista local, "POLO", tras dejar un tiempo sin usar una de las piezas originales (la de la perforación no. 2) y encontrar que el orificio original se había cerrado.
-"PRÍNCIPE ALBERTO, A LA MEXICANA", PA's (1) y (2):
Tras platicar un rato sobre la técnica que se utilizaría y todas las medidas higiénicas y de seguridad pertinentes, BUCK me explicó cada detalle del proceso y los pros y contras del método tan poco ortodoxo que utilizaría...
El objetivo principal era colocar 2 PA's (uno con orificio de salida a la izquierda del freno y otro a la derecha del freno). La cuestión era esta: Las piezas que yo quería eran calibre 10, y sólo contábamos con cánulas calibre 14 (bastante más delgadas que las piezas, tomando en cuenta que entre ambos calibres hay otro más: el 12)... por supuesto yo no quería esperar meses para hacer las expansiones pertinentes después de esperar a que los orificios sanaran, así que a petición mía, y con conocimiento de mi afición por el dolor y la experimentación, BUCK y yo decidimos por común acuerdo proceder a realizar la modificación de una manera bastante "ruda" y poco ortodoxa (Nota: BUCK es un perforador profesional con gran experiencia y conocimiento de los métodos tradicionales y modernos, y este procedimiento se hizo totalmente bajo estrictas normas sanitarias y a expresa petición mía). Esto fue lo que pasó:
Tras acostarme en la "mesa de operaciones" con todo el equipo necesario ya preparado y las medidas higiénicas necesarias, el artista procedió a marcar la posición por donde saldrían las piezas justo a cada lado del freno (el "pellejito" que une el tronco del pene con la parte del meato urinario). Le agradezco profundamente al artista respetar mi petición de no-utilizar anestesia alguna en la realización de este procedimiento (cuestión de gustos personales). La perforación en sí fue hecha de manera tradicional, atravesando la aguja desde el punto marcado bajo la coronilla del glande hacia el punto de salida por la uretra (aún recuerdo ese sonido "pop" al salir la brillante aguja por el meato)... No hubo sangrado alguno y procedimos a la parte "ruda" del show: hacer pasar una pieza bastante gruesa por una perforación estrecha y de recién "hechura"... Como podrás imaginarte no fue nada fácil, y a pesar de que la guía de la aguja fue modificada con antelación para que la pieza pudiera embonar en ella sin zafarse, el procedimiento requirió de muchísimo esfuerzo por parte del perforador (100% fuerza bruta y otro 100% de delicadeza para no lastimarme). El dolor era insoportablemente delicioso, por decirlo de alguna manera (de una erección primera a causa del dolor, siguió un inevitable "desmayo" del pene que lo mantuvo flácido hasta el final del proceso)... tardamos en total como 1 hora en lograr que la pieza pasara por el túnel, y ahí estaba... una hermosa argolla calibre 10 en un cansado pero feliz pene (aunque no lo creas, jamás salió una gota de sangre)... tras beber bastante agua y comenzar la limpieza de mi nueva perforación de manera natural con la salida de orina, procedimos con el segundo PA (la historia es la misma, sólo que hubo mucho menos dolor en esta ocasión, pues mi pene estaba demasiado cansado y yo bastante "shockeado" y bañado en adrenalina como para sentir las cosas con la misma intensidad).
-"PRÍNCIPE ALBERTO, MÉTODO ORTODOXO", PA (3):
Esta vez todo fue distinto. Hace cosa de un mes, y después de algún tiempo sin usar la joyería, coloqué de nuevo la argolla de la perforación (1) sin problemas, pero me sorprendió notar que la perforación (2) había cerrado prácticamente por completo (aún cuando fueron hechas en la misma fecha). Esta vez decidí visitar a POLO, otro genial artista y perforador local, dejando en sus manos la decisión del método a usar para un nuevo PA. POLO es un artista más tradicional, o al menos esa impresión me dejó... el proceso fue el siguiente:
Tras las medidas clásicas de higiene y con todo en orden para el proceso, me tumbé sobre el diván bastante relajado (echando de menos la idea del dolor, pero absolutamente tranquilo... sin rastros de nerviosismo o miedo). Esta vez, el perforador contaba con una "gruesísima" cánula calibre 10 (impresionante al verla, es una pieza muy estética que se complementa con la guía receptora... perfectamente pulida y fría... sí, no pude evitarlo y aún sabiendo que no habría dolor como en la primera vez, la erección fue inevitable)... esta vez, el perforador se encargó de noquear mi travieso pene con una buena dosis de Xilocaína (colocando cotonetes mojados en la sustancia dentro de mi uretra por periodos de 2 o 3 minutos, y repitiendo esto unas 5 veces)... El pene estaba prácticamente getón y absolutamente insensible. La perforación fue rápida, sin dolor ni contratiempos y muy agradable a la vista (imagínate una agujota de casi medio centímetro de diámetro atravesando tu pene inerte como si se tratase de una víctima del empalador Vlad Tepes). Por supuesto, esta vez la pieza pasó a la primera, sin rastros de dolor o incomodidad. Definitivamente eché de menos el dolor, pero me impresionó la rapidez del proceso y la exactitud de cada movimiento de POLO. La diferencia fue que esta vez sí hubo sangrado, y vaya que lo hubo... de no ser por tanta anestesia, juro que se me hubiera parado de nuevo nada más de ver mi pene escurriendo tanta sangre (bueno, es un decir, no me iba a desangrar que no fue para tanto la cosa). Para cuando el jefe despertó en casa unas horas después, el sangrado había cesado y tiré al cesto la enorme gasa que lo cubrió como niño envuelto durante el trayecto a casa.
--- Y así fue mi experiencia con el famosísimo Príncipe Alberto. La sensación tras el sanado de las perforaciones ha sido en las 3 ocasiones totalmente safisfactorio... más sensibilidad, la posibilidad de jugar jalando parte del glande, la inigualable sensación del metal frío dentro de la carne y nuevas posibilidades de experimentar dolor (claro, para quienes gustamos de ello, pues la pura posesión de esta modificación no causa dolor o molestia alguna más allá de las primeras erecciones involuntarias, justo después del procedimiento). Si estás pensando en hacerte un PA... investiga tus opciones y toma tú mismo la decisión. Es una perforación rápida, sencilla, de fácil sanado y muy muy disfrutable.
Recomiendo ampliamente a ambos perforadores, BUCK y POLO, a quienes les agradezco por su profesionalismo y por las distinas experiencias logradas.