Todo se remonta a cuando tenía diecisiete años nunca me habían llamado la atención los piercings -muchísimo menos en los pezones- hasta que un día navegando por la red me encontré observando pornografía y di con una galería de imágenes que mostraban a una mujer con ambos senos perforados, no se porque pero esa imagen me éxito bastante, así siguieron pasando los días pero ese pensamiento de sus marrones pezones atravesados por una argolla plateada en cada pecho no pasaban de mi cabeza, comenzaba a buscar imágenes de mujeres con los senos perforados porque eso me excitaba bastante, y así es como retome la idea de perforarme los pezones, comencé a investigar en Internet y encontré varios relatos acerca de perforaciones masculinas y femeninas, daban muchas indicaciones acerca de los cuidados y resaltaban que dolía mucho pero que los resultados valían la pena, así que me hice la idea de que me perforare los pezones, claro que se me hace mejor una mujer con los pezones perforados que un hombre, pero sin embargo quería sentir esa sensación
At A Glance Author Roberto Contact Roberto@bme.anon When Six months ago
Pasaron los días y una amiga se decidió perforar el pezón, yo la felicite y después de sus vacaciones regreso con el pezón perforado, le pedí que si me lo podía enseñar, por supuesto que me lo enseño e incluso me dejo tocarlo, me menciono que se lo había hecho a principios del mes y que de vez en cuando le daba un poco de comezón pero que era una sensación genial.
Al día siguiente después de la escuela pase caminando enfrente de un estudio de tatuajes y perforaciones me decidí a entrar a informarme acerca de los precios de las perforaciones, me explicaron que dependiendo del sitio dependía la pieza y dependiendo de la pieza le correspondía el precio, quien me atendió se sorprendió cuando le dije que la quería en un pezón, de inmediato paso a mostrare las distintas piezas que podía colocarme, como todas las piezas que ya había observado en distintas imágenes en Internet e incluso el de mi amiga eran la típica argolla con una bolita de cualquier color, yo no quería eso así que elegí una argolla que no era cerrada y que tenía dos piquitos que se desatornillaban para poder colocarla en el cuerpo y después cerrarlos para que quedara fija, así pues el precio fue de 120 pesos, como no traía dinero decidí darme una vuelta al día siguiente al finalizar mis clases, y así fue al día siguiente pase en la tarde y lleno de nerviosismo, no por miedo sino por ansiedad, me dirigí al estudio de perforaciones, al llegar me pasaron al fondo donde había una muchacha delgada con tatuajes en la espalda y me pidió que me quitara la camisa y que me recostara en una especie de cama como las que hay en los consultorios de los doctores, así pues me pregunto en que pezón lo quería, yo le respondí que del lado izquierdo estaría bien, así pues comenzó a limpiar sus herramientas me pidió que destapara la aguja y que viera como limpiaba la pieza que me iba a colocar, marco con una pluma la entrada y la salida que tendría la pieza dentro de mi pezón y con unas pinzas me presiono la bolita del pezón y me lo levanto, me dijo que si quisiera no mirara pero la verdad es que no podía voltear asía otra parte, entonces sentí como si me enterraran un cuchillo en el pecho y la guja entro a mi pezón dejando un pedazo de plástico atravesando mi pezón, así que soltó las pinzas y después introdujo la pieza de metal, tengo que decir que la verdad esto dolió mas que la entrada de la aguja, enrosco la pieza y me entrego una hoja con las indicaciones que debía seguir como no comer carne de puerco ni alcohol, etcétera, durante dos semanas. Y así fue como acabo el proceso en un dos por tres.
El tiempo fue pasando y mi herida se fue curando, los primeros tres días me ardía un poco después todo esto fue cambiando, la limpiaba siempre que podía hasta ahora nunca se me a infectado y ya tengo seis meses con el piercing y la verdad que esta bastante sano, el tamaño de mi pezón se hizo un poco mas grande en comparación con el derecho, me refiero a que se salto un poco la bolita del pezón en comparación del otro, es lo único anormal que he notado, a sí y una muy muy muy muy muy agradable elevación en la sensibilidad de mi pezón tanto así que me excita el rose que hace mi pezón con mi camisa al caminar.
A mi novia no le agrado la idea pero una vez teniendo relaciones sexuales, recuerdo con alegría y goce como me chupaba el pezón perforado, como jugueteaba su lengua con la pieza de metal, esa sensación es algo de lo mejor que he tenido la satisfacción de experimentar ya que se siente bastante bastante bastante bien...