Lo que las personas sin modificaciones llaman masoquismo
At A Glance Author LucyLulu Contact ibe_91@hotmail.com IAM Ibe When A month ago Location Centro Comercial Plaza Las Americas (primera etapa), Caracas By LucyLulu
Todo empezó el día en que acompañé a una amiga a hacerse un horizontal navel. Ese día la llevé al estudio en el que me había hecho mis mods y mientras esterilizaban la pieza estuve hablando con mi artista acerca de que quería otro piercing pero que necesitaba que no se viera ((razones familiares, ustedes entienden (a mamá no le gusta))). El me dijo que en los pezones; cabe destacar que siempre había tenido mucho miedo de hacérmelos, no tanto por el dolor sino por la pena de mostrarle los senos a otra persona.
Pasaron muchos meses y después de MUCHO pensarlo decidí hacérmelos. Ese día hable con mi artista y me dijo que para esos piercings necesitaba autorización escrita de mi madre. El mundo se me vino encima porque obviamente nunca lograría que mi mamá me la hiciera, así que opté por el lado fácil y rebelde: falsifiqué la autorización. Le pedí a una de mis mejores amigas en el colegio que por favor la escribiera ella. La autorización fue un desastre, se veía extremadamente falsa. Más tarde, aún estando en el colegio, decidí hacer que la misma amiga llamara a mi artista y se hiciera pasar por mi mamá preguntando cosas sobre la perforación. OBVIAMENTE mi artista se dio cuenta de que no era mi mamá, se molestó mucho y me dijo que lo olvidara, que no me iba a hacer nada. Yo también me molesté y decidí ir a otro estudio en el mismo centro comercial.
Al llegar a mi casa me vestí y fui al estudio donde me habían hecho mi frenillo. Pregunté por las perforaciones y me dijeron el precio. Pagué y subí, al llegar arriba vi una camilla parecida a las que usan los odontólogos. El artista me pidió que me quitara la camisa y el brassier y que me acostara. Así lo hice y al ver la aguja mis nervios volvieron. Me preguntó que si era zurda o diestra, y al contestarle que era diestra me dijo que el lado izquierdo me dolería más que el derecho. Después de que había pasado las dos agujas empecé a sentirme muy mareada así que me dio un poco de azúcar y un pañito con alcohol para que se me pasara. Al pasar las piezas debo decir que me dolió mas que la perforación, así que pregunté que porque dolía tanto y me explicó que era porque la aguja no era del mismo diámetro que la pieza y que por eso dolía.
Después de vestirme de nuevo fui a la farmacia a comprar lo que me habían dicho y me fui a mi casa.
Al llegar a mi casa vino la peor parte. Por accidente y estupidez mía, había dejado la autorización que me habían hecho en el colegio dentro de mi bulto y mi mamá lo había revisado en busca de exámenes ((si lo se, que mamá hace eso? La mía lo hace)). Voy a obviar la parte del regaño por razones personales. Después de que terminó de gritarme me dijo que me los quitara enseguida. Así lo hice pero para mi sorpresa la pieza del lado izquierdo estaba mal colocada lo cual no permitía que la bolita aflojara. Cabe resaltar que el dolor era insoportable. Logré quitar el del lado derecho pero me empezó a sangrar muchísimo lo cual hizo que me desmayara ((que dramática no?)). Mi mamá tuvo compasión de mi y dejó que el izquierdo sanara para después quitármelo.
Pasé un mes con el del lado izquierdo pero nunca lo cuidé ni me tomé el antibiótico ni el antinflamatorio lo cual hizo que se infectara a un punto tal de que me dolía más que al principio.
Después del mes fui a que me lo quitara mi artista de siempre ya que me preocupaba que la infección tuviera consecuencias mucho mas graves. Cuando el lo vio me dijo que me lo habían hecho muy abajo, con lo cual estuve de acuerdo; el artista que me lo hizo me había explicado que era para evitar que no pudiera amamantar cuando fuera madre. Me quedó una cicatriz muy fea pero supongo que eso me pasa por no hacer caso a mi mamá cuando dijo que no. En algún tiempo me los volveré a hacer.
En relación con el título de esta experiencia, no creo que sea masoquismo, de hecho estoy segura de que no lo es, solo pienso que la gente que no acepta las modificaciones lo ve así por que creen que aquellos de nosotros modificados estamos locos. Nunca les he prestado atención cuando me dan miradas juzgativas o cuando con sus palabras insinúan ofenderme y pienso que tampoco debería importarle eso a nadie.
Mi recomendación para los que lean esta experiencia es que por favor cuiden de la perforación, ya ven lo que me pasó a mi por no hacerlo, y que se lo hagan con un artista en el que tengan confianza o que revisen su portafolio y vean si su trabajo es bueno o si les gusta.
Finalmente repito, no presten atención a los que no están de acuerdo con las modificaciones, háganlo por ustedes y no piensen en los demás.